Curso de gestión empresarial 

Entrevista MBA. Nora Suárez Cruz.

1 ¿Por qué es tan esencial manejar la inteligencia emocional y la parte financiera en un negocio?

Tanto la inteligencia emocional como la parte financiera son dos áreas clave que todo buen administrador o gestor de un negocio debe conocer y saber manejar.

Cuando hablamos de Inteligencia emocional (IE), nos referimos a la habilidad de entender, usar y administrar nuestras propias emociones de forma que reduzcan el estrés, ayuden a procurar una comunicación más efectiva, empatizar con las personas, superar desafíos y aminorar los conflictos. Un nivel alto de inteligencia emocional nos permite forjar relaciones sanas y equilibradas dentro del núcleo familiar, en los centros educativos y en el trabajo. Este nivel de conciencia hace que la inteligencia emocional cada día tenga más peso en las relaciones sociales y profesionales y en el entorno en que se desarrolla un negocio o emprendimiento.

El departamento o área financiera juega un papel esencial en la empresa. Es su corazón financiero, el que se encarga de garantizar la salud financiera y la sostenibilidad a largo plazo además de que influye en la toma de decisiones estratégicas, la gestión del capital de trabajo, la inversión, la financiación y la gestión de riesgos.

La eficiencia del departamento financiero se traduce en una gestión y asignación óptima de los recursos, lo que contribuye al crecimiento y la sostenibilidad de la empresa. Es un aliado estratégico que no sólo se enfoca en números, sino también en el análisis cualitativo, en el valor de la empresa y en el impacto a largo plazo que las decisiones financieras tienen en la operación y expansión del negocio.

  1. ¿Qué le dice a la gente que quiere emprender, pero tiene miedo de fracasar?

Le diría que el peor intento como emprendedor es el que no se hace.

 La historia y la realidad actual demuestran que los valientes son los que intentan, vuelven a intentar y tienen las agallas para seguir intentándolo. Cada nuevo intento te acerca más al éxito, a la consecución de la meta anhelada, meta que gran parte de las veces, se construye con la experiencia de caminos recorridos con esperanza, visión, fe y valor, con conocimiento  adquirido en intentos y experiencias que traídas a valor presente pueden ser aplicadas de forma eficaz a nuevos proyectos, nuevos eventos o nuevos negocios. Sólo fracasa quien no lo intenta…

Traigo a colación una frase que leí en un libro de Norman Vincent Peale sobre el poder del pensamiento positivo y que expresa: El fracaso no significa el fin, es simplemente una oportunidad para aprender y crecer” 

Esta frase es un recordatorio valioso de que los fracasos y errores son parte inevitable de la vida y no deben ser vistos como una derrota total y definitiva. El problema no es fracasar sino el no levantarse…

Los fracasos nos enseñan lecciones importantes de nuestro transitar por este mundo y que ponen a prueba nuestra capacidad de análisis, de retro e introspección y de esa gran fuerza que llevamos todos dentro , fuerza que es inherente al ser humano y que es un maravilloso regalo de Dios y que permite la apertura de una ventana de poder, de búsqueda de nuevas oportunidades, de resiliencia, entendida como la capacidad del ser humano para sobreponerse ante la adversidad, a un trauma, o a fuentes de tensión significativas.

  1. ¿Cuál es la clave para mantener un orden en las finanzas cuando se tiene un negocio?

La clave para organizar las finanzas de una compañía se logra llevando un registro detallado de los ingresos y gastos de operación apoyados en un buen sistema de información contable.

Es relevante el procurar una buena planificación financiera de la compañía a través del diseño o formulación de un presupuesto realista donde se estimen cuáles son los ingresos mínimos que se espera tener y el nivel máximo de gastos en que se puede incurrir.

 El presupuesto es una herramienta financiera muy útil porque nos permite un mejor control de los gastos, deudas e ingresos. El presupuesto no es solo una simple proyección de los ingresos y gastos durante un período de tiempo, sino que es un pronóstico con responsabilidad en cuanto a su ejecución.

Algo esencial cuando se tiene un negocio propio, es la necesidad de realizar una separación o división de tus cuentas personales y de tus cuentas empresariales. El hecho de confundir los gastos personales con los empresariales puede generar un descontrol a final de mes. Es preferible fijar un salario para el dueño o administrador, que vaya como un rubro adicional en el presupuesto de gastos y con ello tener claro cuánto es lo que produce realmente el negocio, además que la Dirección General de Tributación de nuestro país, no acepta deducir los gastos personales como gastos de la empresa, razón por la cual se debe llevar contabilidades separadas para los gastos personales con respecto a los gastos empresariales.        

Es también imprescindible dentro de la buena salud financiera, utilizar una serie de herramientas complementarias como pueden ser, los índices o razones financieras en lo referente a la composición de los gastos y tener una idea sobre cuál es la estructura o peso relativo tanto de los activos y pasivos que posee la compañía a través del tiempo, así como de los gastos e ingresos, dado su crecimiento en su volumen de producción y nivel de ventas.      

  1. ¿Qué hacer cuando un negocio es un sube y baja, es decir a ratos hay muchos ingresos y por ratos menos?

Cuando un negocio presenta ciclos o movimientos fuertes en su nivel de ventas reflejados en una serie de altibajos, se debe estudiar a qué causas o motivos obedece la ocurrencia de los ciclos o el porqué de la inestabilidad en las ventas y en los ingresos. 

Una vez diagnosticadas las causas, se procede a generar e implementar las herramientas para estar preparados y tener una provisión de fondos sistematizada, de manera que se ahorre en las épocas de bonanza en procura de reunir, acumular y reservar fondos que logren soportar las épocas difíciles o de baja liquidez.

Es recomendable, la diversificación de la cartera de productos y servicios que vende la empresa. En ese sentido se pueden introducir o innovar con otros productos que presenten una ciclicidad distinta o complementaria y que sea una plataforma que produzca un efecto de mitigación o atenuación de los ciclos de ingresos que presenta la empresa con la venta de sus productos tradicionales, orientado a gestionar una menor inestabilidad de ingresos y  cubrir sin dificultad todos los gastos fijos operacionales de la compañía.       

  1. ¿Cómo saber ordenarse en la parte de economía empresarial para que el negocio como tal pueda ser constante?

En la parte de economía empresarial el emprendedor, gerente o administrador más que una venta constante debe procurar un crecimiento económico y un desarrollo que sean más equilibrados y sostenibles. A ese respecto la mayor parte de las empresas fijan como una meta lógica el poder crecer en el tiempo y que se traduzca en la obtención de un nivel mayor de utilidades netas para el dueño o para los socios del negocio.

Es imperioso ordenar el manejo financiero de una empresa y para ello es pertinente, hacer una planificación del crecimiento empresarial, determinando cuál es el punto de equilibrio de producción o de ventas que el negocio requiere para poder cubrir todos sus costos fijos y variables. Es preciso también, estimar qué porcentaje o cuota del mercado se espera alcanzar o satisfacer en el tiempo e implementar las estrategias de marketing y expansión de ventas y por ende de utilidades.

A la hora de definir el crecimiento empresarial de la empresa o negocio se debe tener claro cuándo se busca un crecimiento más estable y comprender que no es lo mismo el crecimiento empresarial que el desarrollo empresarial.

Aunque ambos conceptos se refieren a que la evolución de la empresa se debe enfocar de manera distinta, el crecimiento empresarial se encarga de aspectos tales como el volumen de activos, las utilidades, la rentabilidad y la productividad de los activos. Todos esos conceptos son de naturaleza cuantitativa y se refieren a la eficiencia y al rendimiento económico.

En lo que respecta al desarrollo empresarial por otro lado es un concepto más complejo, dado que abarca aspectos cualitativos, como la experiencia de los trabajadores, los valores empresariales, la cultura y el clima organizacional, la ética, la filosofía empresarial, el desarrollo personal y otros factores asociados al talento humano.

No obstante, tanto el crecimiento como el desarrollo empresarial están vinculados. Si una compañía no cuida los aspectos cualitativos, es difícil que pueda crecer de manera ordenada y lograr una optimización económica del uso de los distintos factores o recursos que la compañía posee.       

 

( Foto Nora Suárez)